
El "Animal Emprendedor"
Escrito por Fernando Fabre*
Miércoles, 21 de marzo de 2007
*Director General de Endeavor México
La visión romántica de un emprendedor que desde su casa logra inventar el producto que cambiará al mundo es sólo eso, una visión, no una realidad. La mayoría de los emprendedores exitosos lanzan sus negocios basados en su experiencia.
“Cuando trabajaba para HP aprendí la tecnología para desarrollar la microcomputadora que serviría como base para lanzar Apple”, dijo Steve Jobs, icono de los emprendedores de garaje, a un periodista en 2003.
Dos lecciones importantes salen de esta frase: Jobs no fue un emprendedor de garaje, y los mejores emprendedores adquieren su experiencia en trabajos previos.
Un artículo de la revista “Fast Company” en Estados Unidos asegura que 91% de las nuevas empresas fundadas en ese país y apoyadas por fondos de capital de riesgo, basan sus productos y servicios en la experiencia pasada de su fundador.
Solo 9% de los emprendedores se dedican a desarrollar y vender productos y servicios sin ninguna experiencia previa.
La visión romántica de un emprendedor que desde su casa logra inventar el producto que cambiará al mundo es sólo eso, una visión, no una realidad. La mayoría de los emprendedores exitosos lanzan sus negocios basados en su experiencia laboral, no nacen en un garaje, sino en otras empresas impulsadas por el “animal emprendedor” que todos llevamos dentro.
Los emprendedores exitosos, que sobreviven en el riesgoso mundo de los negocios, comparten algo con los políticos exitosos.
El “animal político” -según Aristóteles-, es aquella persona que aprovecha su experiencia pasada para moverse desde su trinchera, adelantarse a los demás, desarrollar las relaciones con personas que le pueden ayudar en el futuro.
Este político actúa en su mejor interés y aprovecha al máximo su experiencia para disminuir la probabilidad de cometer errores y mejora su probabilidad de sobrevivir. El “animal político” nunca muere. De igual manera el “animal emprendedor” sabe, desde sus inicios, que mientras más experiencia acumule, mejores posibilidades tendrá de salir adelante, su experiencia le permite estar al tanto de las tendencias, desarrollar relaciones públicas clave, tomar decisiones difíciles, y aprovecha sus vivencias para disminuir la posibilidad de fracaso.
Steve Jobs es un “animal emprendedor”. Con su experiencia en HP logró diseñar la microcomputadora base de Apple, adquirió contactos, se volvió experto en la industria, y con todo, lanzó una de las empresas más exitosas de todos los tiempos.
La lección es: la mejor manera de emprender un negocio es primero que nada conseguir un empleo, adquirir suficiente experiencia, y después renunciar para emprender dicho negocio.
Escrito por Fernando Fabre*
Miércoles, 21 de marzo de 2007
*Director General de Endeavor México
La visión romántica de un emprendedor que desde su casa logra inventar el producto que cambiará al mundo es sólo eso, una visión, no una realidad. La mayoría de los emprendedores exitosos lanzan sus negocios basados en su experiencia.
“Cuando trabajaba para HP aprendí la tecnología para desarrollar la microcomputadora que serviría como base para lanzar Apple”, dijo Steve Jobs, icono de los emprendedores de garaje, a un periodista en 2003.
Dos lecciones importantes salen de esta frase: Jobs no fue un emprendedor de garaje, y los mejores emprendedores adquieren su experiencia en trabajos previos.
Un artículo de la revista “Fast Company” en Estados Unidos asegura que 91% de las nuevas empresas fundadas en ese país y apoyadas por fondos de capital de riesgo, basan sus productos y servicios en la experiencia pasada de su fundador.
Solo 9% de los emprendedores se dedican a desarrollar y vender productos y servicios sin ninguna experiencia previa.
La visión romántica de un emprendedor que desde su casa logra inventar el producto que cambiará al mundo es sólo eso, una visión, no una realidad. La mayoría de los emprendedores exitosos lanzan sus negocios basados en su experiencia laboral, no nacen en un garaje, sino en otras empresas impulsadas por el “animal emprendedor” que todos llevamos dentro.
Los emprendedores exitosos, que sobreviven en el riesgoso mundo de los negocios, comparten algo con los políticos exitosos.
El “animal político” -según Aristóteles-, es aquella persona que aprovecha su experiencia pasada para moverse desde su trinchera, adelantarse a los demás, desarrollar las relaciones con personas que le pueden ayudar en el futuro.
Este político actúa en su mejor interés y aprovecha al máximo su experiencia para disminuir la probabilidad de cometer errores y mejora su probabilidad de sobrevivir. El “animal político” nunca muere. De igual manera el “animal emprendedor” sabe, desde sus inicios, que mientras más experiencia acumule, mejores posibilidades tendrá de salir adelante, su experiencia le permite estar al tanto de las tendencias, desarrollar relaciones públicas clave, tomar decisiones difíciles, y aprovecha sus vivencias para disminuir la posibilidad de fracaso.
Steve Jobs es un “animal emprendedor”. Con su experiencia en HP logró diseñar la microcomputadora base de Apple, adquirió contactos, se volvió experto en la industria, y con todo, lanzó una de las empresas más exitosas de todos los tiempos.
La lección es: la mejor manera de emprender un negocio es primero que nada conseguir un empleo, adquirir suficiente experiencia, y después renunciar para emprender dicho negocio.
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